domingo, 6 de agosto de 2017

La Antena de Alta Frecuencia Masculina (AAFM)

Vengo observando, desde hace años, que los hombres esconden detrás de la oreja una AAFM (Antena de Alta Frecuencia Masculina).

Es imperceptible para la mayoría de nosotras, aunque muchas sabemos que está ahí, acechando para desplegarse en cualquier momento.

Es ese pequeño artilugio casi transparente que se enciende automáticamente, cuando hay una mujer que interesa lo suficiente al portador del aparatito.

Pongamos un caso práctico: una chica lleva unas semanas conociendo a un chico y utiliza los típicos trucos de limitar las llamadas de teléfono, hacerse la interesante o rechazar una invitación para cenar.  Ella sabe que los hombres pierden el interés rápidamente, por lo que empieza a darse importancia o  hacer como que tiene la agenda llena de eventos.

Pero, en realidad, está deseando tener novio y salir con este chico.

Esta es la parte que la antena masculina habrá detectado, mucho antes de que la relación avance.

No importa que seas la mejor actriz del mundo y que digas a todos que no quieres nada serio. Si estás mintiendo, la antena saltará con luces y alarmas. Y no importa cuánto tiempo después, el chico perderá el interés. Porque habrá captado que  estás loca por tener novio o por cazarlo. Pero lo niegas.

También se puede aplicar al caso en que lleves años con tu novio y digas que no te importa casarte. La antena sabrá que no es cierto.

Lo positivo de esta antena, es que también funciona en el caso contrario.

 Es decir, si tú empiezas a salir con un hombre y realmente no lo necesitas, pues sabes que tu vida está completa sin él.

SI te apetece quedar cada vez que te llame, lo haces.

Pero un día ya no te apetece, no le llamas (porque no tienes dependencia emocional y respetas lo que te pide tu cuerpo). Le dices que te has enamorado, pero igualmente en unos meses, a lo mejor de informas de que ya no sabes si aquello era amor.

También, puede que te haya molestado cierta actitud y necesites tiempo para pensar.

O sea, que continuamente haces o dices lo que tu cuerpo te va indicando y pidiendo (con o sin el hombre de la antena).

En ese caso, la antena avisa a su dueño de que eres un tesoro, posiblemente inalcanzable,  pero por el que vale la pena luchar. Y que nunca te tendrá al 100%, porque tú te debes a ti misma. Pero ese reto motivará a este hombre a intentar conquistarte cada día.

Para eso sirve la antena.

Nosotras tenemos nuestra antena, que aparece por ejemplo, cuando tu pareja te está siendo infiel.

Bueno, a veces se estropea. Como le pasó a Jennifer Aniston mientras Brad rodaba Mr. & Mrs. Smith con Angelina.
Pero con lo maravillosa que es Jeniffer, alguna cosilla le tenía que fallar.